El café no es bueno

26
nov '12

. . . . para todos, claro. Cuando al final de una comida en un restaurante los comensales de una mesa le piden el café al camarero, es muy improbable que dos pidan el mismo café. Y si el restaurante está en la zona de Levante, ni te cuento. Allí hay que contar con la leche condensada y entonces si que las combinaciones casi pasan a permutaciones.

Sorprende en cambio que en otros ámbitos se de todo lo contrario. ¡Café para todos!. Aspecto que me subleva enormemente y que tanto en el del funcionariado y empresa pública, como en el de la empresa privada, se ha decidido aplicar a todo hijo de vecino, como consecuencia de la situación actual.

. . . . para todos, claro. Cuando al final de una comida en un restaurante los comensales de una mesa le piden el café al camarero, es muy improbable que dos pidan el mismo café. Y si el restaurante está en la zona de Levante, ni te cuento. Allí hay que contar con la leche condensada y entonces si que las combinaciones casi pasan a permutaciones.

Sorprende en cambio que en otros ámbitos se de todo lo contrario. ¡Café para todos!. Aspecto que me subleva enormemente y que tanto en el del funcionariado y empresa pública, como en el de la empresa privada, se ha decidido aplicar a todo hijo de vecino, como consecuencia de la situación actual.

Rebajar el salario, eliminar la paga de navidad o la parte del salario variable sujeta a objetivos de cumplimiento, todo ello porque si y por igual, me parece cuando menos una falta de consideración y respeto hacia las personas.

Por otro lado, no comparto el hecho de que por contar con un convenio colectivo, las mejoras salariales se produzcan de manera lineal con independencia del rendimiento individual. No todas las personas rinden igual y por tanto no pueden cobrar lo mismo.

De sobra son conocidos y de hecho se vienen aplicando desde hace mucho tiempo modelos con los que implantar una política salarial en una organización. A través de estos se establece de manera reglada la remuneración de los distintos componentes tanto del salario fijo como del variable. No voy a extenderme en explicar en que consisten, pues sería algo farragoso ponerme a hablar de la valoración de los puestos de trabajo, de las bandas salariales, niveles y de otros muchos términos y variables y que ahora no vienen al caso.

Entiendo perfectamente que se tengan que tomar medidas para contribuir a paliar el desajuste económico que los políticos han provocado y que el funcionariado tenga que poner de su parte. Entiendo que en la empresa privada los trabajadores tengan que hacer algo parecido, sobre todo si de verdad los números no salen. Pero me niego a aceptar que se haga como se ha hecho y que no se hayan puesto en marcha programas de política salarial que permitan diferenciar y premiar a los que forman parte del MUSCULO versus los configuran la GRASA.

Si no se actúa de manera clara y trasparente. Si no se comparte con el trabajador la problemática de la empresa. Si no se le hacen planteamientos abiertos y vinculados a su rendimiento, solo conseguiremos aumentar el volumen de GRASA dentro de la organización. No se puede invitar a los buenos profesionales a entonar la tan manida frase: Me engañaran en el salario pero no en el trabajo y lo que es peor, a ponerla en practica.

No nos engañemos. Una medida como la del café para todos, sin más, les aportará en el mejor de los casos algunos ahorros el primer año, pero en los sucesivos les pasará factura.

Hablemos con nuestros empleados. Hagámosles propuestas honestas y motivadoras. Pongamos en marcha modelos de evaluación del rendimiento y hagamos un buen uso de ellas. Se trata de una magnifica herramienta de gran utilidad para alinear a las personas con la misión y visión de nuestra empresa y a su vez llevar a cabo la revisión salarial de manera objetiva y justificada. De esta forma estaremos identificando y separando el MUSCULO de la GRASA una vez más. Utilicemos este tipo de herramientas para desarrollar a los empleados. Establezcamos al inicio del ejercicio los objetivos de ventas, de rentabilidad, de nuevos clientes y de muchas otras variables MEDIBLES, CUANTITATIVAS y en base a estas fijemos los objetivos de bonus y si lo consiguen, ¡Enhorabuena!. Habrá sido bueno para todos. No les estaremos regalando nada a los que lo hayan conseguido. Todo lo contrario, les estaremos reconociendo su esfuerzo por haber contribuido a aportar valor a la organización. Les tendremos motivados, venderán más y mejor. A menudo se nos olvida que si importante es competir por producto, mucho más es hacerlo a través del recurso humano. ¡Dadme un buen vendedor y venderé cualquier cosa!

Eso si, . . .  una cosa es predicar y otra, dar trigo

  • cafe

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Comentarios

  • 29/11
    Pepe Sánchez
    Muchas gracias Álvaro. Me alegra saber de ti. Confío en que todo vaya bien, incluida la señora. Me alegra igualmente que te detengas en estas líneas y que las compartas. Cuidate y hasta pronto. Un abrazo
  • 29/11
    Alvaro
    Pepe, me alegro de leerte y comprobar que sigues con ese espítitu combativo y crítico que tantos buenos ratos nos ha hecho pasar en tu banco más querido...Comparto abiertamente tu opinión en este tema. Creo que el cocido de Alalpardo sienta buena base para compartir un par de Gintonic con amigos y pasar un buen rato... Abrazos para tí, Sergio y Alberto.
  • 27/11
    Capurucho
    El mio solo y medio sobre de azúcar. Eso sí, el gintonic corto y con corteza de limón lavada sin ....