El vino no es para frikis

10
dic '12

Empecé a trabajar en el sector del vino en 1984. Por aquel entonces el consumo per cápita de vino de España no llegaba a los 70 litros/año. Hoy estará en torno a los 15. Si hacemos una simple operación matemática veremos que la perdida lineal se produce a razón de 2 litros por año. De continuar con esta tendencia, se podría llegar a pensar que allá por el 2020 en este país ya no se consumirá vino. Obviamente esto no será así. Sobre donde se situará el suelo del consumo per cápita no creo que nadie se atreva a mojarse. Hoy no se ponen de acuerdo en los datos históricos, cuanto ni mas como para ponerte delante de la bola de cristal y hacer pronósticos.

Empecé a trabajar en el sector del vino en 1984. Por aquel entonces el consumo per cápita de vino de España no llegaba a los 70 litros/año. Hoy estará en torno a los 15. Si hacemos una simple operación matemática veremos que la perdida lineal se produce a razón de 2 litros por año. De continuar con esta tendencia, se podría llegar a pensar que allá por el 2020 en este país ya no se consumirá vino. Obviamente esto no será así. Sobre donde se situará el suelo del consumo per cápita no creo que nadie se atreva a mojarse. Hoy no se ponen de acuerdo en los datos históricos, cuanto ni mas como para ponerte delante de la bola de cristal y hacer pronósticos.

Como persona relacionada con el sector, leo, escucho, asisto a eventos y ferias, estoy activo en alguna que otra red social, sigo y me siguen empresas, lideres de opinión, profesionales que escriben en sus respectivos blogs y lo más importante, no hay día que no tome vino. Bien antes de comer, en la comida, al llegar a casa si no voy a cenar como aperitivo o en la cena. No solo no tengo inconveniente en reconocerlo sino que me siento muy orgulloso de contribuir al mantenimiento del sector dentro de mis posibilidades y de múltiples formas. Entre otras hablando y transmitiendo la cultura del vino a mis hijas, a las que sin prejuicio alguno y en ocasiones señaladas las invito a catar conmigo los vinos que vamos a tomar durante la comida o cena. Por si no fuera suficiente, a la hora de obsequiar tengo a bien regalar vino. Por lo general de Jumilla, claro. La cabra tira al monte.

Además, por mi trabajo procuro estar informado lo máximo posible y a la vista de cuanto veo sobre el sector empiezo a entender alguna de las causas por las que desciende el consumo. No salgo de mi asombro ante la sarta de comentarios que sobre el vino se vierten en los distintos medios de comunicación, y lo que es peor, va a más. No es de recibo que un colectivo de iluminados/as a base de verborrea barata con abundancia de frases ornamentadas horteramente de palabros y de símiles extravagantes y absolutamente absurdos, pretendan hacer del vino algo exclusivo y elitista y lo que es peor, ininteligible para la mayoría de los mortales, entre los que me cuento. No entiendo como pueden contar todavía con seguidores. No entiendo como algunos montajes empresariales a base de cursos de catas basados en esta falsa mistificación pueden seguir en pie cuando no son mas que auténticos “engañazagales”. El vino ha sido y debe seguir siendo una bebida popular. Antiguamente se bebía, en castillos, en palacios, en tabernas y en las casas. Por todo el mundo fuere cual fuere su clase o condición.

En fechas pasadas asistí al evento anual que organiza la Guía Peñín y tuve oportunidad de probar vinos y departir con los representantes y dueños de algunas de las bodegas allí presentes. A partir de la segunda o tercera cata, el resto me resultaron prácticamente iguales. Los mismos términos, las mismas expresiones, frases hechas, las mismas comparaciones. Me sonó a lección aprendida. Sinceramente, gran parte de lo que escuché, me resultó difícil de creer y en ocasiones hasta aburrido. ¡Y qué decir de los aromas!. ¡Madre mía, los aromas!. ¿Cómo es posible que hayamos acuñado tanto aroma?. ¿Qué mente tan privilegiada ha sido capaz de semejantes ocurrencias aromáticas?. Pero lo mas curioso es que algunos se los aprenden y a la primera de cambio, van y te lo sueltan. Sin ir mas lejos, hace unos días en Twitter leí dos nuevos aromas: “A perfume de cuarto de baño de cine barato” y “A vestuario de gimnasio”. No es broma y tampoco me lo estoy inventando. En gran parte estos “aromas” me animaron a escribir esta y sucesivas entregas. Es mas, adquirí el compromiso con algunos de mis seguidores que estos días del puente los dedicaría a identificar nuevos aromas pero sinceramente no me he sentido capaz. Estos ejercicios, además de requerir unas altísimas dosis de inspiración deben estar reservados a seres de otro reino y de sensibilidad extrema, poco menos que divinidades. Se diría que hasta inmortales.

Yo sigo siendo de este reino y me siento muy a gusto con mi condición de mortal. Quienes me conocen saben que no soy nada sofisticado y mucho menos friki. Quizás por eso me guste tanto el vino, porque para mi el vino al igual que otras muchas cosas en la vida, es algo que te gusta o no te gusta, y por aquí es por donde hay que empezar; simplificando. Pero esto será motivo de la próxima entrega que en muy corto plazo podréis leer. Mientras tanto tener muy presente que . . . una cosa es predicar y otra, dar trigo.

Hasta muy pronto.

  • Friki

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Comentarios

  • 6/01
    Pepe Sánchez
    No puedo estar mas de acuerdo con todos los comentarios vertidos hasta hoy. Por resumir en uno diría que tenemos que hacer cuanto esté en nuestra mano por conseguir hacer del vino una bebida popular y para ello debemos hacer todo cuanto contribuya a ello y en paralelo ser críticos ante cualquier propuesta e iniciativa que implique añadirle al vino elitismo y sofisticación. Si además nos ponemos a hacer algo en este sentido que se vea y que llegue a los potenciales consumidores, mejor. Saludos y feliz año.
  • 6/01
    Ignacio Sanz
    El problema se plantea porque el mundo del vino se ha situado o lo han situado en una posición demasiado elitista, la mayoria de las catas son aburridas ,muy aburridas y una persona se lo piensa muy mucho a la hora de pagar un dinero para que alguien le de una conferencia, yo siempre he dicho que mas que beber un buen vino estamos ante el desarrollo de un tratado de fisica cuantica, personas muy alejadas y con discursos muy alejados de lo que en teoria pretenden...que el potencial consumidor se enamore de su producto, hay que hacerles que vivan la experiencia de ese vino, no aburrirles "Deja que el vino me hable y no me hables por el" Un saludo
  • 5/01
    julian jimemez
    que razon tienes como se pueden catar mas de 4 vinos en presentaciones y llegar a diferenciaralos , por algun sitio estamos fallando , mucho o........vino y poco saber beber
  • 4/01
    Luis Alberto Gonzáles
    Es verdad que el consumo del vino ha descendido a cifras preocupantes, pero la cultura del consumo del vino se tiene que fomentar desde los hogares, con naturalidad y dejar de lado el tabú del alcohol, satanizado por los gobiernos, que ha hecho flaco favor al sector vinícola. Tenemos que tomar ejemplo de los países nórdicos. Solo así podremos salir de este momento difícil.
  • 3/01
    Richard del Rincón Aranda
    Algo hemos mal para pasar de 70 litros por habitante y año a los 15 actuales, seguramente la proliferación de aromas, colores, notas de cata y otros calificativos en lugar de hacer crecer la tarta parece que han ayudado a reducirla...
  • 13/12
    Paco Abellán-no el exalcalde
    Más razón que un santo aún conociendo tu desapego al reino de Dios. Un abrazo